La plana mayor del Registro Civil resultó descabezada debido a supuestas irregularidades en el proceso de licitación de la nueva plataforma tecnológica para el servicio, cuyo contrato, por un monto de US 80 millones, había sido adjudicado a Tata Consultancy Services BPO Chile S.A.
Así lo informó el Ministro de Justicia, Carlos Maldonado, señalando que debido a cuestionamientos a la transparencia del proceso, el Gobierno decidió pedir la renuncia al director nacional del servicio, Guillermo Arenas, y sus cuatro subdirectores: Gabriela Huarcaya (Jurídica), Luis Mella (Administración y Finanzas), Enzo Pistacchio (Operaciones) y José Andrés Moreno (Estudios y Desarrollo).
Transitoriamente quedará al mando del organismo, el ingeniero Luis Fuentes, puesto que los cinco cargos serán sometidos ahora a un proceso de selección a través del sistema de Alta Dirección Pública.
"La decisión del gobierno para garantizar la absoluta transparencia del proceso y el debido resguardo y manejo de las bases de datos de los chilenos a través de un sistema que no merezca alguna sombra de duda ni reproche público, ha sido pedir la renuncia, ya se ha ejecutado eso, del director nacional y de los cuatro subdirectores del Servicio", dijo Maldonado.
Según el titular de Justicia, se están recabando además los antecedentes necesarios para determinar si este caso amerita ser llevado ante el Ministerio Público, que sería el encargado de investigar la existencia de un eventual ilícito.
"Hasta el momento lo que hemos podido apreciar es que hay argumentos suficientes para considerar que se ha resquebrajado la confianza pública y eso motiva esta decisión que les he comunicado”, subrayó.
ANULADO EL PROCESO
A causa de las supuestas irregularidades denunciadas, y para revisarlo con mayor acuciosidad, ayer se había resuelto suspender la licitación adjudicada a Tata Chile, filial de un grupo tecnológico de origen indio.
De hecho fue el propio director nacional del servicio, hoy removido, quien ayer en una nota publicada en Economía y Negocios de El Mercurio, explicaba las razones que había tenido para suspender el proceso, aludiendo al vínculo de uno de sus asesores, Andrés Contardo, con la empresa ganadora.
"El hecho de que una persona estuviera trabajando para el Registro Civil y para una de las empresas que estaba participando en la licitación (Tata), rompe el principio de igualdad de los oferentes", sostuvo Arenas en dicha entrevista, argumentando que para tomar dicha decisión no había esperado ni ordenado investigación alguna.
Y deslizó una frase temeraria: “Corrí un riesgo bastante alto, me pudo haber costado la cabeza”.
Finalmente, así fue y se llevó a sus cuatro subdirectores.
ASESOR CUESTIONADO
Los cuestionamientos al proceso comenzaron en enero pasado, cuando una de las firmas que participó en la licitación impugnó ante la Contraloría la adjudicación, realizada en octubre, a Tata. Entonces, el organismo contralor declaró la nulidad del proceso argumentando vicios formales.
Sin embargo, una investigación del Centro de Investigación e Información Periodística (CIPER) reveló otra irregularidad: el principal asesor del director del Registro Civil para esta licitación, Andrés Contardo, había prestado servicios de manera paralela para Tata Chile, lo que atentaba contra la imparcialidad del proceso.
De acuerdo con la información que el Ministerio de Justicia tiene en el link “Gobierno Transparente”, Andrés Contardo se desempeñaba a honorarios en el Registro Civil. Se indican dos contratos, uno desde el 1 al 31 de diciembre de 2006, y el otro entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2008.
En el primero, se señala que su función es “asesorar en la preparación de bases de licitación de los Servicios Integrales de Computación conjuntamente con el Departamento de Informática y evaluación de ofertas” y en su calificación profesional se anota “administrativo.
En su segundo contrato, la función es “asesor en la preparación de bases de licitación de Servicios Integrales de Computación conjuntamente con el Departamento de Informática y evaluación de ofertas”, y como calificación profesional se registra: “experiencia certificada en consultorías en materias informáticas”.
Y aunque en el sitio del servicio no se registran las contrataciones correspondientes al año 2008, el Registro Civil informó que ayer se le había puesto fin al contrato de Contardo.






