En una grave situación de riesgo se encuentra la diversidad de la flora y fauna del Humedal de Campiche, situado en Ventanas, Región de Valparaíso, a causa del deterioro ambiental producto de la descarga de desechos tóxicos por parte de dos centrales termoeléctricas a carbón pertenecientes a la empresa AES Gener.
Así lo denuncian el Consejo Ecológico de Puchuncaví y el Grupo de Acción Ecológica Chinchimén, con el apoyo del diputado socialista Marco Enríquez-Ominami.
Según acusan, el entorno del humedal está seriamente afectado por los trabajos de las termoeléctricas y de empresas cementeras encargadas del acopio y molienda de carbón klinker y pet coke, al amparo de una Declaración de Impacto Ambiental para el proyecto Nueva Ventana III de AES Gener.
Ello se vería agravado por la nueva megazonificación para industrias contaminantes, contenida en la propuesta de plano intercomunal satélite para el borde costero Quintero-Puchuncaví, especialmente en los predios de la empresa Puerto Ventanas S.A., lo que terminaría por sepultar para siempre el Humedal de Campiche.
PODEROSOS INTERESES
“Sabemos de los poderosos intereses de los socios de Puerto Ventanas S.A. y de las presiones que se ejercen por estos mega-proyectos energéticos, pero jamás renunciaremos, y denunciaremos siempre, como tantos otros valientes ciudadanos, la irracionalidad de estos hechos”, afirmó el presidente de Chinchimén, Ricardo Correa.
Algo muy diferente, agregó, a lo que se ve en Quintero ocurre en el Humedal de Conchalí, en Los Vilos, donde una empresa privada se ha preocupado de su mantención y cuidado. A su juicio, ello deja en evidencia la falta de motivación por parte del Estado por el cuidado de estos recintos.
Al respecto, el diputado Enríquez-Ominami calificó como precaria la institucionalidad ambiental vigente. “Debemos avanzar hacia una ley penal medioambiental, que se preocupe y restrinja las actividades en estos lugares. Es clave, además, que esos lugares sean considerados como lo que son: espacios saturados y de protección”, propuso.
Finalmente, Ricardo Correa, sostuvo que “la zonificación del PRIV hecha entre cuatro paredes del gobierno regional, es carente de todo criterio ambiental y social, es por ello que dejaremos constancia histórica para que nuestros hijos conozcan que las responsabilidades ambientales tienen nombre y apellido”.
Hay coincidencia en que el rol que cumplen los distintos hábitats para mantener el equilibrio medioambiental es un tema fundamental y que ha quedado relegado al olvido, a cambio de intereses económicos.
APROVECHAMIENTO DE CRISIS
Por su parte, el Consejo Ecológico de Puchuncaví denunció que la empresa AES Gener está tratando de contratar a los pescadores artesanales de caleta Las Ventanas para emplearlos en tareas limpieza y remoción de desperdicios y contaminantes del fondo superficie y rivera del estero de Campiche.
Según Hernán Ramírez, director de la organización, las aguas del estero están altamente contaminadas, no cumpliendo los estándares para aguas destinadas a vida acuática, situación de riesgo que los pescadores desconocen y estarían dispuestos a emplearse por necesidad económica.
Por ello, acusó aprovechamiento de la crisis laboral que afecta a la actividad pesquera de la bahía de Quintero, la cual se debe al efecto contaminante del cordón industrial Quintero-Ventanas y en especial a las centrales termoeléctricas y sus sistemas de enfriamiento y descarga de riles en la bahía, lo que ha repercutido en la desaparición de los principales recursos pesqueros de los que dependían las comunidades de pescadores de la zona.







Que fácil es contaminar
Lo que aprecio de esta información es que al menos un medio periodístico aborde la situación tan grave que se vive en esa zona, pues no hay más información que la generada por ustedes al respecto, en la prensa. POr otro lado, es bastante preocupante que la pesca artesanal se vea afectada no por la pesca de arrastre, sino porque el alimento ya no existe. Puaj ..
Felicitaciones
Andrea Lodeiro
Directora www.aainteligencia.cl